Por: Adriana Franco Silva

Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte.

Minerva Mirabal

 

El sábado pasado (25 de noviembre), celebramos el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y recordamos que aún hay mucho por hacer para verdaderamente suprimir esta violencia. La fecha fue establecida el día 17 de diciembre de 1999 con la resolución 54/134 de la Asamblea General de Naciones Unidas. La designación del 25 de noviembre para conmemorar esta demanda tiene sus orígenes en América Latina. De hecho, la fecha fue seleccionada en julio de 1981 en el Primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y el Caribe, que fue realizado en Bogotá, Colombia, para recordar el asesinato de las hermanas Mirabal por el régimen de Trujillo (Robinson, 2006: 150).

 

El 25 de noviembre de 1960, tres de las hermanas Mirabal fueron asesinadas en República Dominicana después de visitar a sus esposos en la prisión de Puerto Plata (Romeu, 1998: 49) “Minerva, Patria Mercedes, María Teresa y Dedé Mirabal forman parte de la historia de República Dominicana por haber luchado contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, quien ordenó el asesinato de las tres primeras” (Mejía, 2011). La razón de los asesinatos fue su activismo político, su lucha por la libertad y su oposición contra el sistema patriarcal (Idem). Por esta razón, sus muertes se convirtieron en un símbolo para la lucha feminista en América Latina y el Caribe.

 

Las mujeres, como otros grupos sociales, sufrimos violencia simbólica -reflejada en el lenguaje y sus formas-, violencia física -golpes, violaciones, entre otros- y violencia sistémica o estructural -relaciones sutiles y a veces imperceptibles de dominación y explotación- (Žižek, 2009). El objetivo de conmemorar el 25 de noviembre es sensibilizar y concientizar a la población sobre la violencia que sufrimos las mujeres y las niñas a lo largo de nuestras vidas. A nivel mundial, 1 de cada 3 mujeres experimenta episodios de violencia a lo largo de su vida (ONU Mujeres). Muchas veces dicha violencia se ve como algo “cultural” o “normal” que no debe cambiar, por eso es indispensable visibilizar el problema. En este sentido, ONU Mujeres lanzó una campaña llamada ÚNETE para denunciar la violencia contra las mujeres durante 16 días de activismo (ONU Mujeres).

 

La violencia de género no se da exclusivamente en contra de las mujeres, sino que atenta contra la vida de cualquier persona que rompa con los esquemas hetero-patriarcales del sistema capitalista. En general, cuando hay situaciones de guerra, la violencia en contra de las mujeres o de lo femenino también tiende a aumentar. Por ejemplo, durante el genocidio en Rwanda, las mujeres fueron asesinadas, violadas y mutiladas. La violación es un arma durante los conflictos, pero en este caso también se atentó contra el sistema reproductivo de las mujeres al estallar botellas de vidrio que  eran insertadas en sus vaginas (Human Rights Watch). La razón de dichos actos parece estar relacionada con el intento de suprimir al grupos sociocultural contrario; sin embargo, la atrocidad de las acciones es innegable.

 

Actualmente, la violación como arma de guerra se está utilizando en contra de los hombres con el objetivo de subyugar a la población enemiga en Libia. Palos de escobas y cohetes son utilizados para sodomizar a los contrincantes e incluso otros prisioneros son obligados a violar a sus compañeros de celda para demostrar el poder del grupo dominante. “La violación masculina es un tabú en las sociedades árabes, por lo que los abusados generalmente se sienten demasiado dañados como para volver a unirse a la vida política, militar o cívica.” (The Guardian, 2017). Lo anterior puede traer consecuencias muy graves para la relación entre hombres y mujeres en este territorio, ya que las víctimas podría intentar reivindicar su poder por medio de la imposición de violencia contra las personas que consideren inferiores o más débiles que ellos y, de esta manera, buscar recuperar cierto grado de honor.

 

El 25 de noviembre es una fecha para promover la erradicación de la violencia que se comete contra las mujeres y contra las niñas, pero es una reivindicación que no se puede separar de otras batallas. La raza, la nación, la clase y el género han sido ejes fundamentales para el sistema de dominación capitalista (véase: Balíbar & Wallerstein, 1988), por esta razón, es indispensable que el combate se haga desde una perspectiva intersectorial que fortalezca a los grupos excluidos y genere alternativas reales. A pesar de lo anterior, esta fecha nos recuerda que uno de los grupos más reprimidos y marginalizados somos las mujeres, y que mientras la violencia que se ejerce contra nosotras no se haga evidente, entonces las propuestas no se politizarán y difícilmente se producirán cambios en las relaciones sociales de género.

 

 

Fuentes Consultadas

—–, “Revealed: male rape used systematically in Libya as instrument of war”, The Guardian, 3 de noviembre de 2017, https://www.theguardian.com/world/2017/nov/03/revealed-male-used-systematically-in-libya-as-instrument-of-war?CMP=share_btn_tw

Balíbar, E. & Wallerstein, I. 1988. Raza, Nación y Clase. Iepala: Madrid.

Human Rights Watch, “Shattered Lives. Sexual Violence during the Rwandan Genocide and its Aftermath”, https://www.hrw.org/reports/1996/Rwanda.htm

Mejía, B. 2011. “Las hermanas Mirabal: caracterización simbólica En el tiempo de las mariposas de Julia Álvarez”, La Colmena, http://www.redalyc.org/comocitar.oa?id=446344465006

ONU Mujeres, “En la mira: Que nadie se quede atrás: Pongamos fin a la violencia contra las mujeres y niñas”, http://www.unwomen.org/es/news/in-focus/end-violence-against-women

Robinson, N. 2006. “Origins of the International Day for the Elimination of Violence Against Women: The Caribbean Contribution”, Caribbean Studies 34, 2: 141-161

Romeu, R. 1998. “Las hermanas Mirabal desde la pluma de Julia Álvarez: retrato literario”, Letras femeninas 24, 1 /2: 49-56.

UN, Division for the Advancement of Women, “International Day for the Elimination of Violence Against Women”, http://www.un.org/womenwatch/daw/news/vawd.html

Žižek, S. 2009. Sobre la violencia. Seis reflexiones marginales, Paídos: Buenos Aires.