Por: Guillermos Guzmán Sierra

Robert Triffin fue un economista Belga, clave para entender el rompimiento de los acuerdos de Bretton Woods, (al tener mayor flujo de dólares respaldado cada vez menos por onzas de oro) y la interpretación de la cuenta corriente de los Estados Unidos.

Tras la apertura y liberalización de los mercados se profundizo los desequilibrios y la inestabilidad en sus balances de pago, que muestran un déficit o superávit comercial en relación con otros países y demuestra alguna interdependencia entre ellos por ejemplo, Corea del Sur, que la mayor parte de sus exportaciones son mercancías de valor agregado y cualquier variación en ella se es reflejada en el comportamiento económico.

La cuenta de capital de la balanza de pagos muestra la inversión y el financiamiento del sector externo y forman un importante pilar para entender desde un aspecto operativo de los mercados financieros lo que se ejemplifica claramente en la economía real mexicana.

El dilema de R. Triffin, menciona que:

… el sistema de Bretton Woods al tener el dólar como moneda de referencia mundial, ajustable a 35 dólares la onza, llevaría a EEUU a tener un déficit permanente al tener que proveer los dólares necesarios para el funcionamiento del comercio mundial. El dilema planteaba que el sistema de paridad fijo lo llevaría en algún momento a emitir más dólares que los permitidos por el patrón de convertibilidad dólar-oro. La alternativa era volver a la deflación de la década de 1930.

Si bien es un dilema de política monetaria, la relación con el mercado financiero, deriva del volumen de instrumentos financieros emitidos en el mercado primario (primera emisión del activo financiero vendido a precio de mercado de acuerdo a los estándares de la entidad emisora) en comparación con las afluencias de capital del mercado secundario (operaciones de compra-venta de activos emitidos en el mercado primario, disputándose el decremento o incremento de su precio) y con mayor profundidad en mercados extrabursátiles y sus derivados del activo primigenio, presentándose como activos sintéticos, contract for diferencce CFD´s, ETF´s, bonos, etc.

Para entender la relación con los mercados financieros lo explicaré con un ejemplo: un alumno vende papeles individuales de compromiso de entrega de diez manzanas a una temporalidad de vencimiento a una semana a un grupo de clase de 30 alumnos y que durante esta semana, los papeles sean comerciados en diferentes grupos. Al finalizar, algunas manzanas están en mal estado y hubo quien pago un precio mayor desde la primera emisión y hay quien hizo papeles (derivado) para proteger las variaciones del precio de la manzana.

Bien este pequeño ejemplo, conlleva una pesquisa muy profunda y compleja, las manzanas representan los activos financieros primigenios (acciones, commodities, bonos) y los papeles de compromiso de entrega son sus derivados (ETF, CFD, CKD, Swaps, Opciones), la cantidad de manzanas es un límite sobre el activo primigenio, el grupo de 30 alumnos de la primera venta, son intermediarios con goce de información, precio, capital entre otras regalías,  mientras que los alumnos de los demás grupos se encuentra desventaja de las características anteriores, pero muestran gran interés por el papel compromiso (no por la manzana).

La temporalidad de vencimiento representada en una semana, muestra las expectativas de ganancia en el corto plazo y finaliza con el derecho de los activos, siendo escasas, costosas, incompatibles en precio-valor actual y un retorno de capital-ganancia exorbitante del alumno vendedor.

Iniciare por lo primero que se preguntó R. Triffin con respecto a la emisión de dólares, ¿Cuántos derivados de activos financieros primigenios, están soportados en los segundos?, ¿Las emisoras de los activos financieros como de los derivados, suministran información sin barreras?, y una de mayor relevancia, ¿Qué efectos y costos tiene en la economía un desequilibrio de activos en circulación en relación a su margen, capitalización y regulación?

Una emisión en el mercado primario de cualquier activo, puede desatar expectativas de ganancias a corto plazo pero el continuo desarrollo tanto del mercado como del propio activo financiero, ocasionará oscilaciones del precio, hasta conseguir una modificación cercana al precio promedio, como fue el caso de Snapchat Inc. en su debut en la bolsa de NY.

Para analizar este hecho será desde la cuenta de capital en sus rubros de la inversión extranjera directa (IED) y la inversión en cartera (IC), ambas son fluencias de capital extranjero, sin embargo, tiene un papel diferente en la encomia nacional a donde arriban.

Para el caso mexicano, ambas inversiones se ven reflejados en montos diferentes (véase gráfico 1) en un contexto de liberalización y desregulación del sistema financiero, así como, del incremento a la inversión en cartera y alta inestabilidad en los mercados tanto internacionales como nacionales.

Un incremento de la inversión en cartera conlleva una esterilización del capital, volatilidad, especulación en activos de referencia, inestabilidad al presentar una fuga de capitales, precios de activos sobrecomprados y/o sobrevendidos, desequilibrios macroeconómicos como la reserva internacional, tipo de cambio, tasa de interés, precios de Commodities y en tanto a los microeconómicos una inversión a la compra de un activo en un mercado secundario no aporta a un incremento de empleo, pero una venta masiva de ésta, puede ocasionar el quiebre de la empresa, y en ella, empleos.

La IC (Inversión en Cartera) como componente de la balanza de pagos afecta a los activos en los mercados primarios y secundarios, así como también, llevar a cabo un proceso de esterilización por parte del Banco Central. La entrada de este capital extranjero, no precisamente se va al financiamiento de las empresas y su incremento en la formación bruta de capital fijo, sino que éste se va a los mercados en las operaciones de compra venta de instrumentos financieros internacionalizados y con una ganancia ficticia obsoleta de producción.

Un incremento de la IC y su posterior salida provoca desequilibrios en variables macroeconómicas como por ejemplo en los incrementos de la tasa de interés, para ubicarla en un mayor “rendimiento” a diferencia de otros países, y este debe colocarse por encima de la tasa real extranjera, siendo está por debajo causara el ejercicio  de los compromisos de pago por deuda adquirida y adicionalmente será retirado el capital en aquellos instrumentos, donde el rendimiento a corto plazo se vaya desplazando a valores menores.

Otra variable como el tipo de cambio es afectado tanto al ingreso como a la salida de capitales, siendo éste último con mayor impacto para el T.C, devaluando a la moneda por la disminución de las reservas internacionales. Para el caso mexicano, el banco central ocupa las subastas de bonos, dólares y los incrementos de la tasa de interés como instrumento de esterilización y estabilidad por encima del incremento de la deuda, es decir una deuda contratada en moneda extranjera, será abismal si tiene una tasa de devaluación creciente y continua del tipo de cambio.

La relación con el dilema de Triffin y la IC se deriva del incremento de activos financieros y la afluencia de capital hacia la cuenta IC, entre mayor sea la tasa de crecimiento de los activos (como lo señala Triffin con el dólar) será reflejada en un incremento en la afluencia de capital en la cuenta IC, pero no como formación bruta de capital, sino, como capital de corta instancia, en función del rendimiento y no sobre los activos financieros en circulación (señalado Triffin por oro).

En conclusión un incremento de la inversión en cartera de la balanza de pagos puede ejercer desequilibrios macro y microeconómicos, es decir, si el rendimiento futuro es menor al saldo de la inversión, generara fugas de capital provocando que el tipo de cambio se devalúe y las deudas en moneda extranjera sean impagables y e incrementar la fragilidad económica dirigiéndola a la recesión.