Gustavo Rodríguez Atlahua

De acuerdo a las cifras presentadas por el Canciller Marcelo Luis Ebrad Casaubón 11,48,537 es la cantidad de mexicanos que viven fuera del país, de los cuales 97.21 %  viven en EUA.  solamente el 17 % de ellos tiene la doble ciudadanía y puede votar en los  estados unidos,  por lo tanto las demandas y necesidades de dichos connacionales son distintas a las del resto de mexicanos que cuentan con una residencia, visa o que no tienen  ningún estatus migratorio para residir legalmente en el país, los cuales representan a la sección mas vulnerable y a quienes se destina la mayoría de los objetivos y programas de la red consular.

Sin embargo no hay que  olvidarse de los mexicanos que son beneficiarios del programa DACA  (Deferred Action for Childhood Arrivals). unos 600,ooo aproximadamente[1], los cuales también tienen necesidades específicas como apoyo económico para el pago del cobro por la renovación del programa, el cual es de 495 USD más el cobro que les realizan por el llenado y revisión de formas; si bien es cierto que se organizan talleres para el llenado de formas y que hay varias organizaciones  que ayudan con este proceso, aún resulta insuficiente para atender las necesidades de dichos jóvenes.

dada la austeridad de gobierno es posible que no va a contar con recursos para apoyar con el pago de dicha cantidad, aunque cada circunscripción consular puede gestionar a nivel local con organizaciones para que exista un mecanismo mediante el cual los beneficiarios puedan obtener prestamos a una tasa de interés mínima.

De igual manera el 27% de residentes legales en EUA que son potencialmente candidatos a obtener la ciudadanía americana, deben de ser alentados a obtenerla, apoyarlos en coordinación con organizaciones para llevar a cabo talleres para la ciudadanización. Dado que está es una forma de empoderamiento para los migrantes, para que sean participes de las decisiones políticas que se tomen en las ciudades y poblaciones en las que se desenvuelven. Dichos talleres ya se han venido realizando; sin embargo, el impacto ha sido mínimo. Es necesario acercar a la comunidad a los consulados y llevar el consulado a la comunidad como bien se ha planteado con los consulados móviles, que han venido  apoyando enormemente a la red consular, sobre todo en aquellas circunscripciones que tienen a su cargo varios estados.

Pero todos estos esfuerzos tanto de recursos, logísticos y de planeación resultan en vano si el personal consular, dígase empleados locales o miembros del servicio exterior no conectan con la comunidad migrante, que son el motivo del porque se encuentran allí. Es necesario cambiar esa mentalidad de menosprecio a nuestra comunidad. No hay que olvidar que una buena cantidad de los que migraron fue porque no tuvieron las oportunidades de educación y empleo en nuestro país, se necesita de personal con actitud de servicio, empatía y conocimiento que trate dignamente a nuestros connacionales, que estos se sientan cómodos al entrar a una representación consular o acudiendo a algún evento realizado por el consulado.

Pasando al tema de los  que se encuentran más vulnerables, aquellos que  llegaron a EUA cruzando el desierto, el río, en lanchas o con visas y se quedan a vivir y trabajar en los estados unidos. Dichos connacionales resultan ser los que más atenciones necesitan, desde documentación hasta la atención de casos de protección consular en todos los ámbitos que esta comprende.

El personal del departamento de protección debe de ser profesional y calificado, en su mayoría abogados y con actitud de servicio, actualmente existe personal el cual no está capacitado para dar una atención eficiente al connacional, esto sin mencionar que en ciertos casos se cuenta con personal que no empatiza con los migrantes y por lo tanto el trato hacia ellos es de muy mala calidad en todos los sentidos, resultando en que ese connacional cuando se vuelva a encontrar en una situación vulnerable, preferirá no acercarse debido al trato recibido con anterioridad.

El reto es grande; sin embargo se cuentan con las  herramientas para afrontarlo, se deben de auditar todos los departamentos de las circunscripciones consulares y renovar en los casos que así sea necesario al personal.

Cabe señalar que teniendo la trípode consular funcionando correctamente (comunidades, documentación y protección) no importa a cual de estas áreas acuda primero el connacional, se tendrá una atención integral que permita detectar si el connacional necesita apoyo de alguna de las otras áreas y canalizar los casos de manera interna, atajando y detectando los problemas, asesorando y de esta manera empoderando a nuestra comunidad. Así se estaría recuperando  la confianza que por tanto tiempo se ha perdido en el Gobierno de México.

[1] https://www.uscis.gov/tools/reports-studies/immigration-forms-data?topic_id=20673&field_native_doc_issue_date_value%25255Bvalue%25255D%25255Bmonth%25255D=&field_native_doc_issue_date_value_1%25255Bvalue%25255D%25255Byear%25255D=&combined=&items_per_page=10