Por: Enrique Guzmán

 

La agencia de calificación de riesgos financieros de Estados Unidos redujo a una calificación negativa la perspectiva de la nota a una calificación crediticia en BBB+. 

Una calificación crediticia de emisión de largo plazo BBB, significa que: 

             Una obligación calificada con ‘BBB’ presenta parámetros de protección adecuados. Sin embargo, es más probable que condiciones económicas adversas o    cambios coyunturales conduzcan al debilitamiento de la capacidad del emisor para cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación.

Lo anterior para el caso mexicano, demuestra que su estructura financiera y económica permite la seguridad de cumplir con sus obligaciones financieros, es decir, pagar la deuda interna y externa que tenga con cualquier institución de banca comercial o financiera, sin embargo, la nota negativa que argumenta S&P de cambios coyunturales y condiciones adversas es la siguiente: 

              “La perspectiva negativa refleja nuestra opinión de que los potencialmente mayores pasivos contingentes y una menor previsión de crecimiento económico podrían erosionar el perfil financiero del soberano”

Esto a parte de que las adversidades económicas y una baja perspectiva de crecimiento económico (1.1% a 2.1%), posicionan según el S&P a una baja de nota de calificación y esto aparte de una radiografía por parte de la calificadora estadounidense trae consigo una ola de volatilidad. 

¿Qué puede provocar una baja de calificación de una agencia en un país

Una calificación sea negativa o positiva para una empresa, fondos, países o de instituciones financieras, puede provocar la quiebra o la euforia de compra de instrumentos financieros. Para el caso de un país una mala calificación por parte de una agencia calificadora, llevara a la salida de capitales buitres, desaceleración de la Inversión Extranjera Directa y en Cartera, provocando la falta de liquidez de una economía, desestabilizar su moneda, el incremento del déficit en su balanza de pagos, el incremento de la tasa de interés como un intento desesperante de la salida de capitales. 

Una agencia debe tener cuidado en las calificaciones que se le otorga a un país y más a un  a México que está en un cambio político, económico y social, ya que traerá primero una salida de capital y posteriormente todo lo descrito anteriormente. Esta baja de la nota, hace alusión sobre la limitante participación de empresas privadas e internacionales en temas de energía, infraestructura, aviación, fondos entre otros. 

Lo que  es importante resaltar, es que una vez dado la baja en la nota, empezara los síntomas de una desaceleración y volatilidad financiera, enmarcando aún más los capitales que se fugaron tras la cancelación del NACIM, la controversia energética y las próximas leyes en materia financiera y de infraestructura le repercutirá a la IED y de cartera.

El castigo de las calificadoras hacia México no es por un mal desempeño de la economía, sino por un disgusto de las empresas internacionales y gobiernos extranjeros acostumbrados a una economía descontrolada, corrupta y neoliberal que sólo beneficiaba a sectores muy reducidos. Por lo tanto, es necesario crear estrategias diplomáticas que ayuden a revertir calificaciones que no son sustentadas en datos objetivos.