Cesar Vargas*

 

 

México es la segunda nación con más migrantes del mundo; 13 millones de sus ciudadanos viven en el extranjero, superando a naciones como China, Rusia o Siria y solamente detrás de la India. Esta masiva cantidad sorprende también al analizar los números de la diáspora mexicana calificada (es decir los mexicanos con estudios superiores de licenciatura o posgrado radicando en el extranjero) la cual alcanza la impresionante cifra de más de 1 millón 200 mil profesionistas; de los cuales más de 300 mil cuentan con estudios de maestría, doctorado o post-doctorado. Lo cual coloca a México como la nación de América Latina con la diáspora calificada más grande de la región.

Esta diáspora calificada cuenta con individuos y colectivos sobresalientes que han destacado y destacan en diferentes ramos científicos, tecnológicos, artísticos y culturales; como el más reciente caso de Elisa Carrillo que recibió este 12 de noviembre el prestigioso galardón “Benois de la Dansa” convirtiéndola en la mejor bailarina del mundo.  Ésta enorme diáspora calificada es una oportunidad para el desarrollo nacional si las políticas públicas correctas son implementadas.

Es por ello que es un paso en la dirección adecuada que se haya presentado la Red Social Summa Internacional por parte de la Secretaria de Relaciones Exteriores a través de su Director Ejecutivo de Diplomacia Cultural Enrique Márquez el pasado 1 y 2 de noviembre en Bruselas, la cual será un  mecanismo que dicha dependencia proporcionará para integrar las iniciativas colectivas o individuales del talento mexicano en el extranjero con el objetivo de “(…) reconocerlas, promoverlas, difundirlas y a partir de ello establecer una estrategia de promoción y vinculación de México con el mundo”. La presentación de la Red Summa Internacional se realizó en el contexto ideal: la Reunión Regional de la Red Global MX que congregó a decenas de mexicanos calificados que radican en Europa que celebraban su reunión anual regional.

Recomendaciones

Estas acciones de vinculación a través de la diplomacia cultural permiten generar mecanismos a través de los cuales México puede promoverse y vincularse con el mundo. Lo cual representa una buena estrategia para ejercer el soft power mexicano. Sin embargo la enorme diáspora calificada puede y de hecho se vincula con horizontes de desarrollo aun no explorados a cabalidad. Por lo que se recomienda:

  • Intensificar los vínculos gubernamentales y las organizaciones de la diáspora calificada mexicana en un marco de horizontalidad, respeto mutuo y sinergia constructiva.
  • Detectar los proyectos e iniciativas existentes entre las organizaciones de la diáspora calificada a fin de identificar aquellos que se puedan insertar en los programas gubernamentales de desarrollo.
  • Establecer un manual de buenas prácticas con los proyectos exitosos realizados en el pasado reciente por iniciativa de las organizaciones de la diáspora calificada.
  • Invitar a las organizaciones de la diáspora calificada que han sido más activas a ser parte del proceso de generación de programas de desarrollo.
  • Favorecer la transferencia de conocimiento desde las organizaciones de la diáspora calificada hacia los sectores productivos nacionales.

 

*  Maestro en Globalización y Desarrollo por la Universidad de Amberes.