Opinión por Cuauhtémoc Villamar. Diplomático de carrera, jubilado. Doctor en Historia, National University of Singapore. Asesor del Instituto de Política Internacional

Apoyar con vacunas a los países latinoamericanos y del Caribe es una decisión fundamental para la fortaleza de México. La mentalidad individualista de la derecha, que no ha entendido nada del proceso biológico ni de la política democrática, quiere la vacuna en su casa sin preocuparse del conjunto de la población. México es un país de tránsito y está expuesto al contagio, quiérase o no. Eso tampoco lo entendieron los europeos que se encerraron en sus capullos nacionalistas y han pagado las consecuencias.

En México hemos podido contener la pandemia en un país tan diverso y poblado con una política de vacunación basada en estudios científicos y en la experiencia médica profesional acumulada por décadas. Se ha reconstruido en un tiempo récord centenares de hospitales que habían sido abandonados, se han contratado o recontratado médicos y enfermeros que habían sido marginados por la privatización de la salud pública en décadas pasadas.

Si no se extiende el beneficio de la salud y la reconquista del desarrollo a los países vecinos con menos recursos la posibilidad de que la pandemia se extienda por mucho más tiempo es un riesgo tangible y cruel. El beneficio político de acompañar solidariamente a los países más débiles es un resultado adicional de esta política internacional de México, que demuestra así el trato que nuestro país desea del mundo hacia nosotros.

Es también muy importante resaltar que estas acciones conjuntas entre Argentina y México son una muestra de la importancia que tiene la cooperación regional Sur-Sur bajo la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños(CELAC).

@Tonatiuh250