Leonid SavinSergey BazavlukKonstantin KurylevDaria Stanis

Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera

Este artículo hace un repaso de las actividades políticas de los pensadores euroasiáticos durante las décadas de los años de 1920-1930 en Europa. El estudio se centra en las actividades que realizó la organización euroasiática, su fundamentación de una ciencia rusa y las posiciones que defendieron a la hora de construir su propio partido político. El artículo trata de estudiar el movimiento euroasiático como si se tratara de un partido político.

El Movimiento Eurasiático cumple durante este 2021 cien años desde su nacimiento. Este movimiento fue una organización internacional donde participaron muchos inmigrantes rusos que se encontraban exiliados en Europa, especialmente aquellos que vivían en Checoslovaquia y Francia. Se ha caracterizado al movimiento euroasiático de muchas maneras: algunos lo definen como una nueva corriente dentro de la filosofía rusa, como un movimiento ideológico que reunía a individuos que tenían ideas parecidas y planes ambiciosos de llevar a cabo una reorganización de Rusia (URSS), o incluso son llamados como un círculo de practicantes religiosos que había formado una red que tenía ambiciones políticas. Pero la actividad política de los eurasiáticos repentinamente cesó totalmente a finales de la década de 1930, aunque eso no evitó que no existieran intelectuales que rescataron sus obras. L.N. Gumiliev fue un seguidor, dentro del campo científico, del eurasianismo de P.N. Savitsky. El filósofo ruso A.G. Dugin también es otro de sus seguidores. Esto ha llevado a que el eurasianismo sea cada vez más estudiado, principalmente porque la creación de la Unión Económica Euroasiática ha despertado el interés en este movimiento.

Sin embargo, la actividad política que desarrollo el eurasianismo después de 1921 no ha sido muy estudiada. Los estudios académicos que se hacen en Rusia acerca del primer eurasianismo y del neo-eurasianismo consideran que estas corrientes son en realidad sectas políticas o ideologías nacionalistas radicales. Los autores que realizan estas críticas son en su mayoría defensores de las ideas democrático-liberales occidentales, por lo que no aceptan la existencia de formas políticas que no estén enmarcadas dentro del lenguaje coercitivo formulado en Occidente.

Otro factor a tener en cuenta es el hecho de que el eurasianismo apareció en el marco geográfico y político europeo, lo que sin duda dejó una huella en el desarrollo de las ideas y conceptos de los distintos autores euroasiáticos. Además, como sucedió con otras ideologías políticas radicales que aparecieron durante este periodo, el eurasianismo partía de un discurso filosófico y religioso, pero, al pasar el tiempo, este movimiento comenzó a adquirir un claro sesgo político. Los eurasiáticos no intervinieron jamás en la política interna de los países donde vivían, pero sí se dedicaron a pensar teóricamente el cómo iban a llevar a cabo el cambio de régimen de la Unión Soviética. Los autores eurasiáticos también rechazaron todas las ideologías modernas: el liberalismo, el bolchevismo (marxismo) y el fascismo (nazismo).

A diferencia de otros intelectuales rusos de la emigración, que vieron con simpatía tanto al fascismo como al nacionalsocialismo, los eurasianistas sentían una gran desconfianza hacia las teorías políticas modernas y crearon su propia forma de gobierno a la que llamaron ideocracia.

Por lo tanto, podemos definir al eurasianismo como un fenómeno meta-político que combinaba varias ideas y conceptos acerca de la cultura, la religión, la filosofía, las humanidades y las ciencias naturales.

El eurasianismo atravesó por varias etapas.

La formación del movimiento aconteció entre 1921-1923, en ese entonces fueron publicadas las primeras obras colectivas de los eurasiáticos que provocaron una fuerte reacción en los círculos de la emigración rusa. P.N. Savitsky migró de Sofía a Praga, en donde se encontraba G.V. Florovsky. Florovsky abandonó el movimiento en 1923; también se produjo otra ruptura con la hermandad de Santa Sofía liderada por S.N. Bulgakov. P.N. Savitsky, P.P. Suvchinsky y P.S. Arapov, después de que se produjera esta ruptura, tomaron la decisión en Berlín de “que el eurasianismo no solo es una organización ideológica y literaria, sino también pública” (1).

Para 1924-1928 se produce la politización del movimiento, lo que conllevó el traslado de su actividad organizativa a París, sin hablar del establecimiento de relaciones con la organización “Confianza” (2). Todo ello llevo al cisma de Clamart. El grupo que era dirigido por Savitsky hace una declaración en donde afirman que el grupo liderado por Suvchinsky ya no hace parte del eurasianismo.

Durante 1930-1937 se reanudan las actividades del eurasianismo y P.N. Savitsky se convierte en el único líder del movimiento. Su colaboración con agentes de la URSS y de varios países europeos continúa.

Para finales de los años 30 el movimiento prácticamente deja de existir. No obstante, los individuos que lo conformaban siguen realizando su actividad intelectual incluso después de la Segunda Guerra Mundial.

Resulta bastante paradójico que el área geográfica donde arraigaron las estructuras del eurasianismo fueran Praga (Checoslovaquia) y París (Francia). Las otras células del movimiento estaban en Berlín (Alemania), Polonia, Lituania y Belgrado (Reino de los serbios, croatas y eslovenos, y a partir de 1928 es conocida como Yugoslavia). El eurasianismo fue una corriente de pensamiento que apareció en Europa, es decir, en una sociedad que fue duramente criticada por los autores eurasiáticos tanto desde el punto de vista religioso como desde el punto de vista cultural y filosófico. Durante este periodo aparecieron movimientos en Europa que planteaban un revisionismo político en todos los sentidos de la sociedad europea (el nacimiento del fascismo en Italia, la revolución conservadora en Alemania) y la crítica a la Modernidad (tradicionalismo en Francia).

La mayor parte de la actividad del eurasianismo transcurrió en los países de la Entente (3) y la pequeña Entente (4). Sin hablar de que la mayor parte de los fondos que obtuvo el movimiento en su segunda etapa provinieron de Inglaterra. También podemos decir que el grupo Clamart fue una especie de conexión entre todos (5).

Tampoco podemos decir que existía alguna clase de estabilidad política en Europa durante la década de 1920. Alemania sufrió una grave crisis política y económica que provocó el aumento de los sentimientos nacionalistas, lo que finalmente llevó a los nazis al poder a principios de los años 30. Mientras tanto, el “Bloque Nacional” estaba en plena desintegración en Francia durante la década de 1920, esto último le permitió a la “Coalición de la Izquierda” ganar las elecciones de mayo de 1924, lo que produjo un cambio significativo en la política exterior e interior de este país.

Checoslovaquia era un país con un sistema multipartidista que tenía un importante crecimiento económico, siendo el único país de Europa Central donde no existía un gobierno autoritario en la década de 1930. El presidente Tomáš Masaryk, apoyado por los liberales pro-franceses, había logrado mantener el equilibrio del gobierno junto con los nacionalistas, que eran pro-alemanes. Por otra parte, la política interior checoslovaca era conocida por la formación de varias coaliciones gubernamentales que llegaron a unir a los socialdemócratas con los partidos burgueses.

El eurasianismo nació en medio de la lucha que estaban viviendo los Estados europeos, donde el nacionalismo chocaba directamente con la socialdemocracia.

No tenemos duda de que todos estos trastornos políticos, reformas y aparición de nuevos partidos debieron llamar mucho la atención de los euroasiáticos.

Sin embargo, los eurasianistas estaban mucho más interesados en formular sus ideas de forma clara y comprensible, mientras esperaban de ese modo atraer a amplios sectores provenientes de la emigración rusa.

N.S. Trubetskoy, en una carta que le envió a R.O. Jacobson, decía que la actividad euroasiática estaba a cargo de Savitsky, Florovsky, Suvchinsky y él. “Nos hemos unido todos nosotros porque compartimos un estado de ánimo y una “actitud” común hacia los mismos problemas, pero cada uno tiene sus propias perspectivas y convicciones. Suvchinsky es el más cercano a mis ideas, mientras que Florovsky es el que se encuentra más lejos de ellas, especialmente por la gran abstracción de su pensamiento…; de Savitsky podemos decir… que todavía no ha podido deshacerse de su vieja escuela (es un seguidor de P. Struve), pero pronto conseguiremos que abandone esas ideas…” (6). Estas palabras fueron escritas para referirse al libro Éxodo hacia el Oriente. Presentimientos y logros. Declaración del eurasianismo, el cual fue publicado en Sofía en el año de 1921. Trubetskoy dice que “lo esencial de esta publicación consiste en hacer sentir y allanar el camino hacia un nuevo comienzo, el cual denominamos por medio del término “eurasianismo”, que quizás no fuera el más adecuado, pero sin duda es muy llamativo, provocador y, por lo tanto, es perfecto para fines propagandísticos”.

Aunque no fue sino hasta unos años después que la organización euroasiática se convirtió en una estructura política que influyó en la vida de amplias capas de los antiguos súbditos del Imperio Ruso, pero no en la política interna de los países europeos.

Boris Stepanov, describiendo la actividad que desarrollaron los eurasianistas dentro de la emigración rusa durante la década de 1920, dice que “otra prueba de la intensa actividad política del movimiento eurasiático fue que lograron transformarse en una fuerza política influyente que compitió con Renacimiento (8) desde los primeros días en que apareció” (9).

Además, “el eurasianismo acabó transformándose en un partido político que tenía su propio programa, sus propios órganos de gobierno y su propia jerarquía. En ese momento crearon una membresía formal para pertenecer a la organización euroasiática, se restringe cualquier forma de pluralismo político dentro de la organización, empiezan a introducirse un liderazgo y aparece una ideología coherente” (10). ¿Acaso todo esto aconteció debido a una lucha interna dentro de la emigración rusa o se trata más bien de un problema característico de esta época?

Cualquiera haya sido la razón de todo esto, podemos decir que en la segunda etapa del eurasianismo (debido a que este se convierte en cierta forma de oposición dentro de la emigración rusa) se comienza a ser muy exigente a la hora de seleccionar a los miembros del movimiento. Este formato afecta sobre todo a los intelectuales que por razones oportunistas desean unirse al movimiento con tal de obtener algo.

Un ejemplo de ello es lo que sucedió con el publicista y jurista I.A. Ilyin, quien fue expulsado en 1922 de la URSS. Ilyin estaba interesado en cooperar con los euroasiáticos cuando llegó a Europa, especialmente porque la revista euroasiática pagaba regalías monetarias a los autores que escribían en ella. Sin embargo, fue incapaz de convencer a los líderes de ese movimiento que lo incluyeran entre sus miembros.

“Una vez que comprobó que los líderes del movimiento euroasiático no lo iban a aceptar como un colaborador permanente en sus publicaciones, cambió abruptamente de tono y dejó de ser leal al eurasianismo, especialmente porque no tenía ninguna relación con ellos. Suvchinsky le escribió Trubetskoy el 21 de marzo de 1925 desde Berlín que: “Ha llegado I. A. Ilyin, quien, al parecer, es incapaz de perdonarnos el éxito que hemos alcanzado”. El 16 de mayo de 1925, Trubetskoy intenta analizar el por qué Ilyin se había vuelto un enemigo de los euroasiáticos y hasta qué punto esto dañaría la imagen estos últimos frente al resto de la emigración rusa, especialmente frente a los líderes más importantes como lo eran el general PN Wrangel y el general A.P. Kutepov, siendo este último el futuro presidente de la influyente Unión Militar Rusa (ROVS) (11). Trubetskoy le dijo a Suvchinsky que ya había empezado esta lucha contra el partido euroasiático y que “IAI (lyin) había venido a Praga para intentar hacer que los círculos que nos apoyaban dejaran de hacerlo, recurriendo a toda clase de rumores y demagogia. No viajaba solo, sino acompañado: los círculos famosos son como los oradores que tienen un aura irresistible. Eso quiere decir que alguien nos ve con desconfianza y quiere tomar medidas en nuestra contra. Es probable que ese alguien sea P. B. Struve (…)” (12).

En esta confrontación puede verse el deseo de los euroasiáticos de seguir siendo una organización separada, pero que no deseaba romper los profundos lazos culturales e históricos que tenía con Rusia.

P.N. Savitsky hablaba de los aspectos nacionalistas del movimiento y la puesta en práctica de las ideas nacional-bolcheviques. En una carta que Savitsky escribió a P. P. Suvchinsky el 7 de noviembre de 1926 se dice que la principal tarea ideológica que debe emprender el eurasianismo es crear un Partido Comunista paralelo que sea capaz de reemplazar y reorganizar desde adentro a este último. “El comunismo puede ser reemplazado y será reemplazado exclusivamente por el nacional-bolchevismo… el Partido Nacional Bolchevique Eurasiático será la expresión y la encarnación de la voluntad de los pueblos de Rusia-Eurasia” (13).

Resulta muy interesante que durante esta segunda etapa el movimiento eurasianista entrara en contacto con los Smenovekhovites y en especial con N.V. Ustryalov, que vivió en Harbin y es considerado uno de los más importantes teóricos del nacional-bolchevismo. P.P. Suvchinsky propuso a sus compañeros colaborar con N.V. Ustryalov. Sin embargo, Trubetskoy consideraba que “Ustryalov era un pensador de miras estrecha, que no tenía ninguna perspectiva filosófica verdadera y cuyo único objetivo era “parasitar” la ideología de los euroasiáticos haciendo suyos los pensamientos de otros, ya que el carecía de ideas propias” (14). Suvchinsky ocultó inmediatamente la correspondencia que mantenía con Ustrialov, pero se la dio a conocer a Trubetskoy y Savitsky después de que se produjo el cisma de Clamart durante la década de 1930.

No obstante, el mismo N.V. Ustryalov pensaba que el nacional-bolchevismo y el eurasianismo eran ideologías muy cercanas e incluso llegó a elogiar el eurasianismo en algunas ocasiones. Pero eso no significaba que estuviera de acuerdo con todas sus posiciones. En una carta que Ustryalov escribió a Suvchinsky el 31 de octubre de 1926, decía que “ustedes, los euroasiáticos, se encuentran muy distanciados del inmediato fluir de la existencia del día a día. Han forjado una gran ideología, pero la mantienen alejada de las luchas políticas, los bazares y todo el bullicio de la calle. Ustedes han emigrado y, en el mejor de los casos, sus ideas serán aplicadas en el futuro. Y, en cierta manera, tienen toda la razón y están haciendo lo correcto” (15). Ustryalov también dice en otra carta escrita el 5 de octubre de 1927 que los euroasiáticos estaban equivocados al creer que podrían transformar el sistema ruso eliminando al Partido Comunista. Según Ustryalov, era necesario practicar una gran cautela en esta etapa y “considero que es mi deber… el decirles a ustedes, los euroasiáticos, que no hagan que su movimiento se vuelva prematuramente “fascista”. El valor del eurasianismo radica principalmente en su disposición posrevolucionaria y en su “inmanencia” posrevolucionaria” (16).

El hecho de que N.V. Ustryalov hablará del fascismo en su carta no es una casualidad, pues en ese momento estaba escribiendo su libro El fascismo italiano. En esta obra estudiaba las razones por las cuales Benito Mussolini llegó al poder y los errores que había cometido la izquierda italiana. Ustryalov también llegó a señalar las muchas similitudes que existían entre el fascismo italiano y el comunismo ruso (17).

Los eurasiáticos no vieron con buenos ojos el ascenso del fascismo y al nacionalsocialismo, lo que los diferencio de la mayoría de la emigración rusa (incluidos ardientes oponentes de sus ideas como P.B. Struve). Los eurasiáticos abordaron el problema de las ideologías políticas del mismo modo en que llevaban a cabo la selección de sus miembros, por lo cual reaccionaron de forma cautelosa ante las nuevas teorías políticas, prefiriendo desarrollar sus propias enseñanzas. Sin embargo, podemos decir que el eurasianismo nunca rechazo o simpatizo por completo con ninguna de las ideologías nacionalistas que aparecieron en ese entonces, y para mediados de 1920 mantenía una mente abierta. P.N. Savitsky escribió en 1926 que “el fascismo es y será en Rusia algo extraño a su esencia, algo por completo inadecuado a su propio ser” (18).

La tercera etapa del movimiento eurasiático está marcada por la “expulsión” de los eurasianistas de izquierda liderados por Suvchinsky y del alejamiento de P.S. Arapov, este momento también se ve caracterizado por el ascenso del nacionalsocialismo en Alemania. Fue en este punto donde los eurasianistas claramente rechazan todas las ideologías modernas.

N.N. Alekseev publica en 1935 un artículo titulado Las Precondiciones Espirituales de la Cultura Eurasiática. En este artículo dice que “el eurasianismo quiere derrotar a Occidente, pero no desde afuera ni tampoco desde dentro: lo que queremos es vencer el mismo espíritu occidental que ahora el hombre euroasiático ha terminado por adoptar como si le fuera propio… Por lo tanto, el eurasianismo no debe solo ser nacional, sino universal: el pueblo ruso debe vencer al hombre occidental que conseguido expandir su cultura a través de todo el mundo. Las doctrinas nacionalistas nunca podrán jamás cumplir una misión universal” (19).

En otro artículo, El eurasianismo y el Estado, Alekseev diferencia las ideas políticas eurasiáticas del sistema democrático-liberal: “nuestro objetivo es hacer explícito en el Estado algo que las democracias occidentales se esfuerzan por eliminar: el Estado es la encarnación de una idea rectora, tiene una vocación y un objetivo. En este sentido, nuestro modelo político del Estado esta regido por la ideocracia, es decir, por una forma de opinión pública estable” (20).

No obstante, los líderes del eurasianismo mantuvieron una actitud bastante controvertida hacia el Estado. N.N. Alekseev desarrolló su propia doctrina y propuso una forma de estatalidad distinta, pero N.S. Trubetskoy y P.N. Savitsky tenían opiniones muy distintas.

Dentro de la correspondencia que Trubetskoy mantuvo con Savitsky se encuentra un párrafo, el cual tiene la fecha del 20 de marzo de 1926, donde hablando de un artículo escrito por Karsavin en el que afirma: “el Estado, en esencia, es la instauración del relativismo. Debemos recordar constantemente esta realidad. El Estado es esencialmente una realidad pecaminosa. Por lo tanto, no solamente la guerra, sino también la política, son, en esencia, pecaminosas” (21).

P.N. Savitsky era muy conocido por sus ideas imperiales. Incluso mucho antes de que apareciera el movimiento euroasiático, escribió un artículo en 1915 titulado La lucha por el Imperio. En este artículo diferencia claramente entre el imperio y el imperialismo, diciendo que “solo podemos hablar de imperio cuando una nación es capaz de integrar y aportarles “a los pueblos del imperio” elementos positivos, y no les arrebata nada a las naciones conquistadas. En cambio, la civilización moderna rebaja el nivel cultural de las sociedades que conquista” (22).

Savitsky no volvió a usar el término “imperio”, pero continuó desarrollando sus ideas bajo un sistema mucho menos rígido y destacando los profundos lazos históricos que existían entre todos los pueblos de Eurasia.

P.N. Savitsky escribe en su artículo de 1931, Los problemas científicos del eurasianismo, que “todos los periodos históricos de Eurasia deberían ser tomados en cuenta por los rusos. Porque todo lo que sucedió en el pasado sigue existiendo actualmente. Debemos estudiar la historia antigua, y no solo la historia del siglo XVIII o del siglo XIX, del Lejano Oriente, Siberia, Turkestán o la región del Volga. Toda esta historia hace parte integral de la historia rusa y de las tierras indígenas rusas. O, mejor dicho, todos estos capítulos conforman en su conjunto la historia de Eurasia. Los historiadores persas decían que los rusos se encuentran unidos al resto de los pueblos que existen en Eurasia por medio del “agua y aire”. Todos ellos se encuentran vinculados a un único destino histórico” (23).

Pero la existencia de esta conexión y de esta unidad implica también una unidad política. Trubetskoy era un escéptico con respecto a la política estatal (y la consideraba algo pecaminosa); en cambio, Savitsky la veía de forma positiva. Savitsky rechazaba por completo el enfoque tecnocrático (24) de la administración pública y escribió que “la idea debe reemplazar al Estado, la perspectiva y al liderazgo hasta que por fin el Estado, la perspectiva y el liderazgo sean la encarnación de la idea…” (25).

Fue por esa razón que el eurasianismo, a pesar de haber pasado por diferentes etapas y transformaciones, siguió siendo en su mayor parte una cosmovisión idealista que había creado metodologías y teorías científicas con la intención de formar una nueva corriente de pensamiento. O al menos ese era el deseo de sus fundadores.

Por lo tanto, no se puede considerar que el movimiento euroasiático fuera un movimiento ideológico. Y si descartamos la comprensión ideológica del movimiento, entonces es necesario usar criterios distintos para comprender el movimiento.

La politología clásica divide en tres tipos la actividad política: la comunidad, la sociedad y la orden (26). El concepto de comunidad se refiere a una unidad orgánica como lo es una comuna, una parroquia o una nación. Este concepto influyó en el desarrollo de la ideología nacionalsocialista. La sociedad es un producto artificial basada en el interés. Dentro de la sociedad es muy probable que surjan partidos políticos liberales y burgueses (cualquier tipo de sociedad tiende a esto último). La orden se basa en una afiliación consciente que está enmarcada en un juramento de fidelidad, no se trata ni de un contrato ni tampoco de la entrada voluntaria en una organización (algo que es exclusivo de los partidos socialdemócratas); es antes que nada un compromiso que implica una reorientación completa de nuestra propia vida.

Maurice Duverger dice que existen tres tipos de vínculos sociales que componen los partidos políticos, pero también señala que las características de cada partido político difieren dependiendo del país. Duvergier dice que los partidos europeos del espectro político centristas, así como parcialmente los partidos estadounidenses, encuentran su modelo político en la sociedad. Según esta clasificación, los partidos socialistas, así como todos aquellos compuestos por una determinada clase social, representan a la comunidad (por ejemplo, el partido agrario). Los partidos fascista y comunistas son más bien una orden.

El eurasianismo sería, según este esquema, una especie de partido que mezcla la orden con la comunidad. Las creencias religiosas que unían a la mayoría de los miembros de la organización podrían considerarse como parte de una forma de organización basada en la comunidad, pues ellos hacían mucho énfasis en la importancia de la ortodoxia dentro del pueblo ruso. En cuanto a los aspectos propios de una orden, se puede decir que los principales representantes del eurasianismo eran guiados por una idea y dedicaron toda su toda su vida a realizar este trabajo, lo cual demostraron no solo por la actividad que desarrollaron, sino también por las muchas privaciones y persecuciones que enfrentaron debido a que eligieron sostener antes que nada sus ideas en contra de todo lo demás.

El neo-eurasianismo ruso conoció problemas muy parecidos. A.G. Dugin se dedicó al principio a una actividad publicitaria y desarrolló sus ideas eurasianistas en la revista “Elementos”, el periódico “Día” (Zavtra), así como en otros periódicos y revistas durante la década de 1990.  Fue en este primer periodo cuando Dugin buscó personas con ideas similares. Eso lo llevó a la creación del Partido Nacional Bolchevique en 1993, pero Dugin lo abandonó en 1998. En el 2001 fue creada la organización “Eurasia” y en mayo de 2002 el partido “Eurasia”, pero no consiguieron ningún éxito político. En noviembre de 2003 fue fundado el “Movimiento Euroasiático” internacional, el cual sigue existiendo hasta el día de hoy. A. G. Dugin también trabajó como profesor de la Facultad de Sociología de la Universidad Estatal de Moscú. M.V. Lomonosov entre el 2009 y el 2014. Durante ese tiempo publicó muchos libros y monografías. A.G. Dugin se ha dedicado a diversas actividades científicas, da conferencias en varias partes y publica libros acerca de distintos campos del saber. Dugin y sus colaboradores han intentado desarrollar nuevas perspectivas acerca de la geopolítica y las relaciones internacionales, siendo sus principales ideas la Cuarta Teoría Política (27) y la teoría de la multipolaridad.

En el 2011 fue anunciado que se crearía una asociación de integración euroasiática compuesta por Rusia, Kazajstán y Bielorrusia. Sin embargo, la Unión Económica Euroasiática solo llegó a existir oficialmente a partir del 2015, por lo que se puede decir que el potencial que tienen tanto el eurasianismo clásico como el neo-eurasianismo sigue siendo desconocido. Algunos autores sostienen la idea de que existe una relación directa entre el eurasianismo clásico y la EAEU (28), pero tales conclusiones son desacertadas. Los debates o discursos políticos simplemente se dedican a parasitar el vocabulario eurasiático y nada tienen que ver con el eurasianismo clásico. Podríamos decir que la EAEU está más bien vinculada a las obras de Edward Suess (29), quien fue el primero en usar la palabra “Eurasia” para hablar de esta zona geográfica, o a las ideas expresadas por los eslavófilos (30).

También podemos decir que el eurasianismo y el neoeurasianismo promovido por la UEEA está influenciada ideológicamente por los países europeos, especialmente si tenemos en cuenta que los medios de integración de la EAEU son una copia de las instituciones de la UE. Además, los miembros de la UEEA no han desarrollado mecanismos de cooperación humanitaria tan efectivos como los que existen en Europa (31).

Finalmente, podemos concluir que el eurasianismo clásico y el neoeurasianismo continuaran influyendo en los procesos de integración de la EAEU, sin hablar de que su enfoque será adoptado por diversas metodologías científicas y perspectivas de análisis interdisciplinario.

Notas:

1. Ермишина К.Б. Петр Николаевич Савицкий: жизненный и творческий путь // П.Н. Савицкий. Научные задачи евразийства. Статьи и письма. М.:ГБУК «Дом русского зарубежья им. А. Солженицына», 2018. С. 37.

2. La Operación Confianza fue una operación especial lanzada por la Administración Política Estatal (GPU) de la Unión Soviética para destruir las organizaciones fundadas por los emigrados blancos que existían en el extranjero. Con tal de conseguir ese objetivo, la GPU creó una organización fachada conocida como la “Unión Monárquica de Rusia Central” que era considerada como una especie de resistencia clandestina anti-bolchevique, disciplinada y con un gran número de miembros, que era dirigida por el ex teniente general del ejército zarista Andrei Zayonchkovsky. La operación transcurrió entre 1921 y 1927. La operación terminó identificando y arrestando a varios conspiradores monarquistas (como Boris Savinkov y Sydney Reilly). También esta operación consiguió desinformar por completo al público europeo acerca de lo que acontecía en la URSS. Se cree los resultados exitosos de esta operación consiguieron hacer que los dirigentes de los países de Europa occidental dejaran de lado la idea de planificar una invasión militar a la URSS. Véase Матвеев А. Евразийцы и операция “Трест” // Российская газета, 25.06.2015. https://rg.ru/2015/06/25/rodina-trest.html

3. La Entente estaba conformada por Francia, Gran Bretaña y el Imperio Ruso.

4. Fue una alianza formada por Checoslovaquia, Rumania y Yugoslavia con tal de contrarrestar a Hungría y recrear el Imperio Habsburgo. Era apoyada por Francia. Existió hasta 1938.

5. Era un personaje conocida con el nombre de Oldu (también conocido como Spaulding o como Goldschmidt). Ver ГА РФ. Ф. Р-5783. Оп. 1. Д. 346. Л 158.

6. Письма и заметки Трубецкого. М.: Языки славянской культуры, 2004. С. 21.

7. Ibíd.

8. Periódico editado por P.B. Struve.

9. Степанов Б. Спор евразийцев о церкви, личности, государстве // Исследования по истории русской мысли: Ежегодник за 2001 – 2002 годы. Под редакцией М.А. Колерова. М.: Три квадрата, 2002. С. 78.

10. Шатилов А.Б. Евразийство как явление политической культуры начала ХХ века. Дисс. … канд. полит. наук. М., 1999. С. 149.

11. El ROVS fue creado en 1924 por el comandante en jefe del ejército ruso, el barón Peter Wrangel. En un primer momento era una organización militar que unía a todos los representantes del movimiento blanco en el exterior. El ROVS tenía originalmente como propósito organizar un golpe armado en la URSS, por lo que intentaron darle formación militar a los emigrantes rusos y realizaron toda clase de trabajos clandestinos. Esta organización sigue funcionando hasta el día de hoy y está compuesta por los descendientes del movimiento Blanco. I A. Ilyin fue uno de los más importantes ideólogos del ROVS.

12.  Колеров М. Как и зачем Иван Ильин искал союза с евразийцами в 1923-1925 годах // Regnum, 18 мая 2020 г. https://regnum.ru/news/innovatio/2952518.html

13. Савицкий П.Н. Научные задачи евразийства. Статьи и письма. М.:ГБУК «Дом русского зарубежья им. А. Солженицына», 2018.С. 463.

14. Ермишина К.Б. Эстетический неоромантизм в трагическую эпоху // Устрялов Н.В. Письма к П.П. Сувчинскому. 1926-1930. М.: ГБУК «Дом русского зарубежья им. А. Солженицына», 2010. С. 5.

15. Ibíd. P. 17.

16. Ibíd. P. 29.

17. Vease especialmente las partes donde se compara la moral fascista con las enseñanzas de Lenin sobre la “moral comunista”. Véase См. Устрялов Н.В. Итальянский фашизм. М.: Вузовская книга, 1999. С. 101.

18. Савицкий П.Н. Научные задачи евразийства. Статьи и письма. М.:ГБУК «Дом русского зарубежья им. А. Солженицына», 2018.С. С. 464.

19. Алексеев Н.Н. Русский народ и государство. – М.: Аграф, 1998. С. 144.

20. Ibíd. Pág. 182.

21. Степанов Б. Спор евразийцев о церкви, личности, государстве // Исследования по истории русской мысли: Ежегодник за 2001 – 2002 годы. Под редакцией М.А. Колерова. М.: Три квадрата, 2002. С. 159.

22. Савицкий П.Н. Борьба за империю // Нация и империя в русской мысли начала ХХ века. М. Скименъ, Пренса, 2004. С. 268.

23. Савицкий П.Н. Научные задачи евразийства. Статьи и письма. М.: ГБУК «Дом русского зарубежья им. А. Солженицына», 2018.С. 108.

24. P.N. Savitsky era muy capaz de utilizar un lenguaje seco y racional, algo que se ve en varios de sus artículos sobre economía e historia.

25. Савицкий П.Н. Континент Евразия. М. Аграф, 1997. С. 132.

26. Дюверже М. Политические партии. М.: Академический проект; Трикста, 2007. С.171.

27.  Дугин А.Г. Четвертая политическая теория. Россия и политические идеи ХХI века. СПб.: Амфора, 2009.

28. Clover Ch. Viento negro, nieve blanca. Un nuevo amanecer de la idea nacional. M.: Prensa fantasma, 2017; Laruelle M. Repensar el imperio en el espacio postsoviético: una nueva ideología euroasiática. URL: https://cyberleninka.ru/article/n/pereosmyslenie-imperii-v-postsovetskom… (fecha de acceso: 25.07.2018)

29. Suess E. Das Antlinz der Erde. Viena, 1885.

30. Владимир Ламанский использовал термин «Азийско-Европейский материк». Подробнее см. Ламанский В.И. Геополитика панславизма. М.: Институт русской цивилизации, 2010.

31. Савин Л.В. (под ред.). Анализ содержания и развития межгосударственного сотрудничества в социальной и гуманитарной сферах стран-членов ЕАЭС на современном этапе. М.: АНО ИЦ«Дискурс», 2017.

Este estudio fue financiado por la Fundación Rusa para las Ciencias (proyecto No. 19-18-00165).

Publicado en: https://www.geopolitica.ru/